LA PERONIZACION DE MACRI. Por Edgardo Arrivillaga.

Publicado en 07/21,2015

Las causas que explican la derrota táctica sufrida por el PRO, sobre todo por Mauricio Macri en el ballotage del domingo pasado, se pueden encontrar en sus orígenes, pero no necesariamente en sus consecuencias. El ex presidente de Boca sigue funcionando con una lógica empresarial ,Rodriguez Larreta, expresa eso pero con una insuficiencia total de lo que podríamos llamar la gerencia de recursos humanos. Macri tiene una incapacidad ostensible para elegir sus candidatos, lo demostró con el Midachi de Santa Fé y un triunfo subsidiario, en realidad un triunfo radical del pueblo, en la provincia de Mendoza. El malentendido se produce, y Aníbal Fernández lo dijo queriendo ironizar, pero en realidad aseverando sin advertirlo la futura estrategia del partido , es que el PRO, al revés de lo que piensa la señora Carrió, el señor Sanz o el mismo Lousteau, figura sobre la cual debemos volver, no tiene ideología definida más que conceptos abstractos que se refieren siempre a la existencia de un equipo, el contacto con la gente a través de innumerables timbrazos y a una receta culinaria que oscila entre el New Age y Paulo Cohelo.

El PRO no expresa el pensamiento esencialmente contrarrevolucionario del gorilismo militante como piensa la señora Carrió que siente asco por el señor Durán Barba simplemente porque es un ecuatoriano. A la ex amante del general Brinzoni le surgió un reflejo de clase con lo cual favorece objetivamente al aparato kirchnerista que ha cimentado su desarrollo en la profundización de la brecha cultural, el alejamiento de Europa y la identificación con Grecia y Venezuela entre otros ,sin entender que la Argentina, en el mejor de los casos es Ushuaia, es decir el fin del mundo, y que los países exitosos han tenido la inteligencia de compatibilizar su propio crecimiento con la revolución industrial primero y con la globalización después. En palabras simples, Grecia es importante porque es ortodoxa y puede aliarse con Rusia, pese a su fuerte influencia británica, sobre todo en las islas, y por lo tanto puede tener mayor capacidad de negociación entre la Union Europea y Rusia

El gorilismo si es que puede llamarse a este concepto como una expresión política, sólo sirvió para actuar de contragolpe contra los gobiernos de Lonardi, del último Aramburu, y sobre todo de Frondizi, apoyándose en la eternidad de un partido militar que se desvaneció. Hace pocos días la señora Carrió gritaba contra el general Milani; bien, el general Milani tambien se desvaneció y no se levantó ni un solo pelotón de Infantería para apoyarlo.

Mauricio Macri copió el sistema de conducción de la Revolución de los Directores de James Burham, reclamando títulos de pureza, probablemente sugeridos por el ecuatoriano, que no tienen el menor anclaje con la realidad política en ningún país del mundo. La pureza es el anti Maquiavelo, es decir lo contrario de un sistema de alianzas que permite gobernar y conservar el poder el mayor tiempo posible. Los globitos amarillos no significan nada, y la simpática señora del Barrio Norte Maria Eugenia Vidal no representa a nadie en la Matanza, alli la figura claramente debió haber sido Ritondo o alguien parecido, y esto nos lleva al diagnóstico central de este análisis.

Macri no es el gorilismo, tampoco el cambio, sino la continuidad dentro del cambio con el mismo empalme que proponen Sergio Massa y Daniel Scioli. Esto lo obligará fatalmente a peronizar su discurso, mal que le pese a la señora Carrió y a los residuos del partido radical que se desinflan mas alla de la hipnótica sugestión de ese simpático caballo de Troya que es Martín Lousteau.

Este muchacho que ha sido felicitado por toda la oposición, y fue saludado velozmente por la doctora Carrió, tenía la posibilidad de crear una fuerza socialdemócrata muy alejada del protofascismo kirchnerista. El problema es que Lousteau, que tampoco es gorila, pero que resulta ser funcional a esa línea de pensamiento, es una cáscara vacía, y sólo en los próximos días o meses veremos si hay algo con qué rellenarla.

Curiosamente Lousteau, que integró el gobierno kirchnerista, y que paseó por el frente de guerra de Afghanistán, y todos sabemos que esos paseos inevitablemente incluyen compromisos con la NATO, y con la potencia guerrera de Occidente que son los Estados Unidos de América, no son gratuitos.

La muchachada de Recalde, que probablemente lo votó, censuró rápidamente esa información, que es bastante vital para entender a este aventurero de buena familia.

Paradójicamente, Macri debe peronizar su discurso, su apoyo a YPF, a la eliminación de las AFJP y a ese curioso sistema exponencial que apunta al crecimiento del mercado interno, con una inmigración descontrolada, que necesitará dos generaciones para argentinizarse, demuestran que el hombre ya está pragmaticamente en ese proyecto. El peligro de esta situación es que las próximas Paso nacionales hagan estallar a candidatos irrelevantes como Sabatella y otros, colocando en su verdadera dimensión dónde está el partido de los gorilas y dónde se encuentra Macri, un líder ambicioso, pero que no tendrá otra posibilidad para remontar la pendiente que peronizar su discurso.

Mal que le pese a la doctora Carrió, o al doctor Sanz, o a los grupúsculos de izquierda, como el señor Del Caño, o el abnegado Luis Zamora, todos ellos representan a la vieja Unión Democrática de 1944, aunque no lo han advertido todavía. ¿Macri peronista? Porqué no.

Nadie sabe muy bien lo que era Perón antes de ser peronista.


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