EL DEBATE Y PIÑON FIJO. Por Edgardo Arrivillaga.

Publicado en 10/05,2015

Semana negra para el gobierno. Las cosas empezaron mal cuando el astuto, inteligente y bien formado gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, diseccionó la realidad argentina con su estilo analítico, pausado, casi cancilleril, ante el Consejo de las Américas. Urtubey llamó las cosas por su nombre. La inflación consiste en la levitación inexorable de los precios hasta que estos estallan pulverizando la capacidad adquisitiva y de los salarios con la velocidad de la muerte de la luz. Por lo menos para los países que sostienen ser capitalistas en cualquiera de sus versiones.
La reacción no se hizo esperar. Aníbal Fernández, alias Piñón Fijo, salió al cruce de este análisis con esa viveza jauretchiana que creo le ha hecho escribir libros. Aníbal es muy joven pese a todo. Ignora casi todo de Jauretche; este animal político era valeroso, pero absolutamente incapaz y hubo que festejar su diploma de bachiller en una fiesta desarrollada por viejos amigos en el barrio de Villa del Parque.
La segunda mala noticia para el gobierno fue que los Estados Unidos de América, bien asesorados por Diego Guelar y Miguel Angel Toma, calificaron al juego de espías montado en torno al super espía Jaime Stiusso como un problema interno argentino.
La tercera derrota se produjo ayer en el debate entre cinco candidatos presidenciales y un gran ausente, Daniel Osvaldo Scioli, que no hace un año se había comprometido a debatir sosteniendo que su palabra lo eximía de firmar cualquier documento. Scioli emitió un pagaré en falso a la sociedad argentina interesada en estos mecanismos partidocráticos.
El debate se hizo, con cierto aire de cloroformo, haciendo impulsar las redes sociales hasta el tope y dejando muy atrás los avatares del fútbol. La foto interpretación no encontró a Scioli ni entre los barras bravas ni los hinchas. Plan de lluvia para Scioli. Desaparecer.
El ganador incuestionable del debate fue Sergio Massa y las estadísticas de rating así lo demuestran con el simple expediente de mirar a la cámara de forma inquisitiva que respaldaban sus sólidas propuestas en materia de seguridad, conjunción con las Fuerzas Armadas y creación de un nuevo escuadrón de Gendarmería para custodiar nuestra frontera noreste. Fue indudablemente el más directo e incisivo de los candidatos.
La revelación femenina fue la señora Stolbizer que desgranó un discurso más articulado y fáctico que el del propio Macri.
Frente a ella se situó esa simpática emanación de los sevicios de inteligencia que es el joven Nicolás del Caño, que propició básicamente todo el poder al soviet, la legalización de la marihuana, en esto hace honor a su apellido, y elogió los modelos cubanos del pasado. Pero es un chico simpático y será un buen reemplazante del envejecido Altamira y otros compañeros de ruta.
Podemos esperar hoy una embestida de esos personajes un poco casposos, como Artemio López y la pandilla de analfabetos que imaginan ser bloggeros. Para rematar la cosa hoy habrá una cadena nacional para festejar el día del camino, hecho que tenía sentido en el primer peronismo, no en el actual.
También el candidato ausente Daniel Osvaldo Scioli recibió su diploma de licenciado en Comercialización, una de esas carreras inexistentes que periódicamente nos propina la UADE. Hay un capitán de fragata allí que debe haber facilitado las cosas al hombre que hasta hace algunos años cuerpeaba por una foto con el mismísimo Scioli. SIDE dixit.
Nada ha dicho Piñón Fijo sobre estos temas, pero esperamos ansiosamente sus humoradas.


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